La construcción de nuestra futura sede sigue avanzando, y se acaba de alcanzar un hito espectacular. Dos inmensas ventanas de Guillotina Vitrocsa, cada una de 6 metros de ancho por 9 metros de alto, han sido instaladas en el almacén.

Más allá de su impacto arquitectónico, estas extraordinarias fachadas de vidrio de cuatro paneles desempeñarán un papel esencial en el funcionamiento del edificio: permitirán a los camiones el acceso directo al interior del almacén para las operaciones de carga y descarga. Un ejemplo perfecto de cómo se pueden combinar diseño, rendimiento y practicidad.

Con la retirada de los andamios, se revela la magnitud de los volúmenes, desvelando un espacio que es a la vez funcional e icónico. Esta instalación encarna el espíritu de Vitrocsa: superar los límites de la transparencia y la precisión técnica, incluso a una escala excepcional.
Cada paso nos acerca a la finalización de las obras y al traslado a esta nueva sede, que marcará una nueva era para Vitrocsa.
